Historia

La historia de Ámbito Cero como estudio de Diseño Museográfico, va ligada a la de Augusto Saavedra, director de Ámbito Cero, y especializado en arquitectura efímera y diseño museográfico.

 

Titulado por la Escuela de Arquitectura y Urbanismo de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (Chile) en 1985, realiza diversos cursos de especialización, entre otros, Master en Museografía y Arquitectura Efímera dictado por la Universidad Politécnica de Cataluña, Barcelona en 1995, también realiza el curso “Museos y Centros de Arte

Contemporáneo: “El papel del Curator” por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, 1993, y el curso de Master en Museografía Científica del Museo de la Ciencia de la Fundación “la Caixa”.

 

Dentro de la actividad académica, ha sido ponente en los cursos de Museografía Científica: “Hacia una Museología Total” realizado por CosmoCaixa, Barcelona, 2006, 2007 y 2008.

Ha sido profesor invitado del programa de Master en Museografía, dictado por la Universidad Nacional Andrés Bello , Santiago de Chile, 2005, y durante seis años fue profesor de Sistemas de Expresión Gráfica en la Escuela Superior de Diseño ESDI de Sabadell, adscrita a la Universidad Ramón Llull, Barcelona, 1994-1999.

 

La experiencia en el campo del diseño museográfico comienza en el año 1986, en el estudio DPC Enric Franch, donde colabora en el desarrollo de importantes proyectos museísticos, como por ejemplo, las dos Bienales de Arte de Barcelona (1987-1989) con una extensión de 9.000m2 cada una, o el Museo de la Ciencia y el Cosmos y el Museo de Historia, ambos en Tenerife; o la exposición permanente “Energía” del Museu de la Ciència i de la Ténica de Catalunya, y más de 200 proyectos museográficos desarrollados entre 1986 y 1995.

 

En 1995, junto a Aldo Ariza, funda Ariza+Saavedra:Design, base de lo que a partir del año 2000 será Ámbito Cero.

En Ámbito Cero dirige a un equipo multidisciplinar de profesionales que han llevando a cabo una intensa actividad proyectual para museos de ciencia y centros de interpretación, desarrollando propuestas museográficas desde la conceptualización hasta la producción.

 

 

 

Filosofía

Provocación, estímulo, conocimiento

 

La forma en que Ámbito Cero se aproxima al desafío de generar una exposición pasa por pensar en el fin último que ésta persigue: la transmisión del conocimiento.

 

A partir de aquí, se reflexiona sobre la particularidad del medio. ¿Qué características aporta una exposición en comparación con otros medios de transmisión de conocimiento como: libros, cine, viajes, televisión, colegio, etc.?

 

La singularidad de una exposición, es la facultad de concentrar, en un mismo lugar, realidades diversas y distantes, acercándonos a ellas a través de la experiencia espacial, la realidad y la estimulación de todos los sentidos. De esta manera la experiencia queda grabada en la memoria, no sólo intelectualmente sino que, también, sensorialmente.

La posterior evocación de la experiencia de estimulación sensorial tendrá asociado el recuerdo del contenido intelectual.

 

Se parte entonces, de la condición fundamental de insertar los contenidos en una atmósfera nutrida de experiencias sensitivas: sonidos, estimulación táctil, olores y la generación de atmósferas espaciales sorprendentes y provocativas; creando así relaciones entre el contenido intelectual y espacial a través del descubrimiento.

 

Nuestra forma de construir estas atmósferas estimulantes es por medio de un acercamiento dialéctico al lenguaje de las instalaciones de arte contemporáneo para generar una particular forma de abrirnos la mirada a nuevos conceptos y percepciones del espacio.

 

En este sentido, la relación forma/contenido resulta más abstracta, menos obvia, más estimulante e invita a la reflexión y a la interpretación; generando nuevas dudas y nuevas instancias de apertura al conocimiento.